Un estudio reciente analizó cómo la vegetación mediterránea se recupera tras los grandes incendios forestales ocurridos en la provincia de Castellón (España), durante las últimas tres décadas. Utilizando tecnología de satélite (Landsat) y herramientas como Google Earth Engine, los investigadores evaluaron 25 incendios de gran escala (superiores a 500 hectáreas) para entender la velocidad y calidad de esta recuperación.
Puntos clave del estudio
- Tendencia a la baja: A pesar de la percepción pública, los datos muestran una tendencia descendente en el número de incendios tanto en España como en Castellón desde los años 90. Sin embargo, la superficie quemada sigue sufriendo picos drásticos debido a eventos individuales devastadores, como el incendio de Bejís en 2022 (más de 16,000 ha).
- Rápida recuperación visual: Mediante el índice NDVI se observó que la vegetación mediterránea tiene una gran capacidad de respuesta. En tan solo cinco años, la mayoría de las áreas afectadas recuperan más del 75% de sus valores de verdor previos al incendio.
- La trampa del satélite: El estudio advierte que un monte «verde» en el satélite no significa que el bosque haya vuelto a la normalidad. Los índices muestran la recuperación de la cubierta vegetal (especialmente matorrales y hierbas), pero no de la estructura forestal ni de la biodiversidad original, procesos que requieren mucho más tiempo.
- Factores determinantes: La pendiente del terreno y el tipo de vegetación previa influyen directamente. Por ejemplo, el pino carrasco (Pinus halepensis) muestra una notable capacidad de regeneración en espacios abiertos generados tras incendios severos.
- Limitaciones de los índices: Mientras que el NDVI se recupera pronto, el índice NBR (que evalúa el área quemada y la humedad) muestra tasas de recuperación mucho más modestas y lentas, lo que refleja mejor la persistencia del daño en el ecosistema.

La naturaleza de Castellón es resiliente y «vuelve a teñirse de verde» rápidamente tras el fuego, pero la reconstrucción de sus bosques verdaderos es un proceso que va mucho más allá de lo que una imagen satelital muestra a corto plazo.
Este estudio fue realizado por Enrique Montón Chiva y José Quereda Sala, del Laboratorio de Climatología de la Universitat Jaume I. Documento en pdf


